“Never has so much been done by so few for so many” - Winston Churchill

 

CAFRED’s vision is for every child in rural Central America to fulfill his or her promise and potential through access to a safe and well-designed school, staffed by competent teachers and administrators and supported and encouraged by their families, communities, and local and national governments.

CAFRED’s mission is to provide sustainable access to quality education in rural areas of Central America through the construction of well-designed schools and the implementation of outcome-based programs that improve learning levels, increase attendance and inspire community and family participation.

Our Approach

CAFRED leverages financial and technical assistance and in country resources to secure the sustainability of schools it builds.  CAFRED also strongly emphasizes and facilitates the professional development of teachers.  Parent involvement is also encouraged as a way to monitor the success of the school and improve student attendance.

 

La visión de CAFRED es para que todos los niños de zonas rurales de Centro América puedan cumplir con su promesa y el potencial a través del acceso a una escuela segura y bien diseñada, con maestros y administradores competentes con apoyo y alento de sus familias, las comunidades y los gobiernos locales y nacionales

La mision de CAFRED es la de proporcionar oportunidades educativas para los jóvenes de las zonas rurales de América Central  al construir y equipar escuelas, capacitar a los maestros y desarrolar redes sociales en apoyo de estas metas.

Nuestro enfoque

CAFRED aprovecha la asistencia financiera y técnica con los recursos del país para garantizar la sostenibilidad de las escuelas que construye. CAFRED también enfatiza fuertemente y facilita el desarrollo profesional de las maestras y maestros. Participación de los padres Se alienta también como una forma de evaluar el éxito de la escuela y mejorarar la asistencia de los estudiantes.

 

Conseguir una educación no debería ser peligroso.
Getting an education shouldn’t have to be dangerous